
Soñando con narices rojas que me hacen reír y sentir un poco más feliz
me doy cuenta que estar ahí se vuelve algo no mas estable
que un barco en medio de una tormenta de la despedida de un invierno.
Y puede que esto carezca de total sentido
pero tener a un batallón de hormigas bailandote en la panza
y coquetiandose unas con otras hace temblar las piernas hasta del más fuerte,
sin que esto deje de ser agradable tengo que confesar que se vuelve un tanto
difícil de disimular.
Yo por mi parte trato, lo intento, pero mi mano lucha por llegar hasta mi pelo
hacer un par de piquetes con el y poner cara de interés, luego vienen los ojos
que traicioneros como son se abren y se cierran al compás de una melodía coqueta.
Al final supongo que nadie se da cuenta de este raro proceso, solo mis pies que se
vuelven ligeros y ya no sienten mas el suelo.
me doy cuenta que estar ahí se vuelve algo no mas estable
que un barco en medio de una tormenta de la despedida de un invierno.
Y puede que esto carezca de total sentido
pero tener a un batallón de hormigas bailandote en la panza
y coquetiandose unas con otras hace temblar las piernas hasta del más fuerte,
sin que esto deje de ser agradable tengo que confesar que se vuelve un tanto
difícil de disimular.
Yo por mi parte trato, lo intento, pero mi mano lucha por llegar hasta mi pelo
hacer un par de piquetes con el y poner cara de interés, luego vienen los ojos
que traicioneros como son se abren y se cierran al compás de una melodía coqueta.
Al final supongo que nadie se da cuenta de este raro proceso, solo mis pies que se
vuelven ligeros y ya no sienten mas el suelo.
